Mostrando entradas con la etiqueta figurativo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta figurativo. Mostrar todas las entradas

02 enero 2012

La primera etapa pictórica de Antoni Clavé en la galería Jordi Pascual

Antoni Clavé (Barcelona, 1913 – Saint-Tropez. Francia, 2005), uno de los grandes maestros de la pintura y que también estudió en la Escuela de París como lo hicieron Picasso, Miró o Saura, es el protagonista de la exposición ‘Antoni Clavé. Pinturas’ representada en la galería Jordi Pascual de Barcelona y que consta de una veintena de cuadros. Es un testimonio de la primera etapa del pintor que engloba desde los años 40 a los 60.

Ya desde el principio de su etapa pictórica se puede apreciar un estilo figurativo, aunque en ocasiones realista, donde el color tiene la suficiente fuerza como para dar un significado, y transmitir sentimientos y sensaciones.

Clavé, durante los años 50 desarrolló distintas series sobre reyes, reinas y caballeros, que poco a poco pasaron del terreno figurativo hacia el abstracto. Aún así, en obras como ‘Roi à l’oiseau’ (‘Rey del Pájaro’), del 1957, se puede observar que a partir de la técnica del óleo y el collage sobre tabla consigue una figura poco definida de un rey que mira a un pájaro. Para estos personajes utiliza colores oscuros como el marrón, el gris, el negro y el azul, representados sobre un fondo de color claro –resultado de una mezcla entre blancos y grises–. Aún así, al ver los distintos cuadros de Clavé, uno se percata de su atracción hacia los colores oscuros, que predominan y hasta forman parte de la totalidad de su obra –negros, marrones, azules, verdes y grises–. El toque de alegría lo dan algunos puntos de color rojo, azul, naranja, amarillo o rosa fosforescente, que forman manchas que se transforman en ‘toques artísticos’ muy bien encontrados y característicos en Clavé.

En esa época también pasó a marcar con fuerza los trazos de las caras de los distintos personajes, aunque con el tiempo, en muchas ocasiones, prefirió no dar tan protagonismo sino más bien, realizar rostros desdibujados. Un claro ejemplo es ‘Bailarines’ (1945) donde lo importante es la figura, en conjunto, de los bailarines y la posición en que se encuentran. Más tarde, hacia los 60, Clavé se vio influenciado por los clásicos y el barroco, reflejando una temática en la que se observa un caballero con la mano en el pecho, estableciéndose como un referente suyo y que fue apareciendo en distintas creaciones del artista, como en la obra ‘La main’ (‘La mano’), hecha en 1964, en la que hay una persona con un vestido negro y un rostro muy desdibujado en el que destaca una mano descansando en su pecho, una mano que además resalta por sus grandes dimensiones. Éstas y las demás obras se pueden apreciar hasta el 15 de febrero en la Jordi Pascual, situada en la zona de mayor concentración de galerías de la ciudad Condal.



‘Roi à l’oiseau’, de Antoni Clavé. Imágenes cedidas por la galería Jordi Pascual

04 octubre 2011

Un espacio para el gran Muxart, un maestro de la figuración

Uno de los principales pintores contemporáneos y destacado por sus trazos figurativos es Jaume Muxart (Martorell, 1922). El pasado mes de marzo se inauguró el ‘Muxart, Espai d’Art i Creació Contemporanis’, situado en la Casa Par de la villa que lo vio nacer, un edificio restaurado durante el 2010 y que está destinado a la conservación y exposición de las obras del artista.

Nada más adentrarse en el “museo”, uno se encuentra con un cuadro simbólico que lleva por nombre ‘Ícar’ (1965), una manera de evocar a la mitología griega, y que muestra las heridas de Ícar, ya sin alas, envuelto por la tristeza y el abandono. De ahí las distintas tonalidades de grises. Incluso las flores han perdido vida. En esta misma sala, también hay piezas emblemáticas como las que representan a miembros de su familia, por un lado ’Mis hermanas’ (1947), una de pie con los brazos cruzados y la otra sentada en una silla, se muestran serias pero dispuestas a ser observadas para la realización del cuadro. Una de ellas, aparece en ‘Maria Teresa Muxart’ (1947) estirada en la cama y leyendo un libro, con interés. De este modo empezó con el realismo, aunque años más tarde podemos observar el expresionismo en distintas obras, una de ellas es ‘Belén’ (1951). Movimiento cultural que Muxart establece con la figuración de rasgos lineales y denso empaste aportando intensidad. Aún así, al igual que muchos artistas, en su carrera también está presente el abstracto. ‘Gran árbol’ (1969) y ‘Cúpula blanca’ (1963) son un ejemplo, cuyos colores destacan al mezclarse claros y oscuros.

Siguiendo el recorrido uno se encuentra con su biografía a partir de documentación gráfica: fotografías de juventud, de familia, amigos, grupos de artistas, aulas y alumnos de Bellas Artes, catálogos e inauguraciones de exposiciones, entre otros documentos. En las paredes de la sala se muestran distintas fotografías de su entorno –también privado– y su lugar de inspiración y creación. Cabe resaltar un excelente autorretrato realizado en 1944.

Cuando uno va visitando el espacio, se da cuenta de la gran cantidad de obras del artista, y cómo se aprovecha cada pared con cuadros de distintas medidas y series, compuestos por colores violetas, amarillos y rojos atrevidos, y personajes con fisonomías bien peculiares. Este sitio pretende acercar los sentimientos más profundos del artista. Los espantapájaros, los jarrones que guardan la vida de las flores, paisajes con mar o montaña y sol; obras de pequeño formato muy bien meditadas y con trazos marcados. Al mirar de lejos, en las paredes se ve todo de colores, es como si la paleta del artista no descansara para encontrar el color más adecuado y, muchas veces, vivo.

Las pinturas al óleo de gran formato están reservadas para la parte final del recorrido. Los temas principales son las montañas de Montserrat bajo un cielo claro o la puesta de sol, el Big-bang ‘Figueres de la luz’, paisajes alucinantes, y espantapájaros de distintos colores que muestran el movimiento de su entorno y la incertidumbre. Hay series que forman parte de las mismas temáticas pero cada cuadro es distinto, transmite sensaciones, sentimientos y reflexiones que pertenecen a un momento clave para el artista. Este espacio también reserva un lugar, para los profesionales responsables de la catalogación de la obra y su documentación. Y permite recibir, además de los visitantes en general, la visita del artista, asesores, expertos y coleccionistas de la obra de Muxart. Reúne distintos libros y obras del pintor, y está presidida por un cuadro, `Ritmos´ (1987), de 160 x 195 cm que transmite alegría y un buen empujón para adentrarse en el estudio.


‘Ícar’ (1965), de Jaume Muxart


COMPARTIR

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites