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09 febrero 2012

“Hasta otra, Tàpies”

El mundo del arte se muestra sensible por la muerte, este lunes y a los 88 años, de uno de los grandes vanguardistas catalanes y genio del informalismo, Antoni Tàpies. Una noticia que además ha traspasado fronteras por su gran trayectoria y reconocimiento.

Antoni Tàpies era junto a artistas como Miró o Dalí un pintor y escultor admirable. En su tela plasmaba sentimientos y realidades que a lo mejor son muy pequeños y pasarían desapercibidos para algunas personas –como él decía–, pero que quería mostrar. Era como un toque de atención hacia distintas preocupaciones e ideas. Sus creaciones están llenas de simbolismo, donde predominan las fórmulas, las cruces, las palabras y letras, en especial la ‘T’ –tan y tan características en su obra–. Sus obras figurativas y abstractas, realizadas hasta donde éstas mismas le han exigido. Resultados increíbles, dignos de observar. Para muchos, su muerte no convertirá sus obras en gloriosas, pues ya las consideraban como tal.

Cuando una persona muere, “la tradición catalana es que se cierre el negocio algún día por luto, en cambio, la Fundació ha querido abrir en contra de esta tradición y ha optado por tener abierto por duelo”, ha explicado Xavier Antich, presidente de la Fundació Antoni Tàpies. Además, como petición de distintas personas de otros países que querían visitar la muestra, “se abrirá este sábado día 11, y domingo día 12 –el jueves y el viernes mantendrán algunas salas cerradas porqué están preparando la exposición– a un precio simbólico de tres euros”, ha añadido Antich.

En la planta principal han reunido cuatro obras escogidas para la ocasión. A éstas cuatro se le ha añadido una obra, ‘Terròs’ “que es la que la familia quería que estuviera, donde el mismo Tàpies representó la presencia de la muerte en el año 84. Esta muestra es una oportunidad para ver el universo más esencial de Tàpies”, ha manifestado el presidente de la Fundació.

Estas dos jornadas de puertas abiertas, tanto martes como miércoles, han sido un gesto de acercamiento hacia los amantes del arte. Es una forma de dar el pésame a través de la fundación. Según Antich, “la mayoría de personas se lo sentía como propio, aunque no le hubiera visto nunca”.

En la Fundació había mucho movimiento, era un continuo de gente, entrando y saliendo, mirando las obras, subiendo y bajando escaleras, pero con un silencio de respeto –digno de un espacio de arte–. Quiénes lo han deseado han podido escribir algunas palabras en un libro de pésame. De hecho había tres y suficientes o no había gente haciendo cola, esperando su turno para transmitir sus pensamientos. Las obras de Tàpies están llenas de reflexiones pero en unos momentos como éste, se podía percibir un ambiente donde fluía aún más la meditación, a lo mejor porqué su obra ya se ha vuelto limitada, por la sorprendente noticia de su muerte, o porqué obras así causan mucho respeto después de la desaparición del artista. Quién sabe, pero la gente ha querido estar allí, mostrar su admiración. La fundación ha hecho un gesto agradecido por parte de los visitantes, al abrir y que fuera gratuito, aunque los mejores gestos los hizo Tàpies con sus trazos y movimientos llenos de materia, materiales que utilizó junto con la pintura y que han conseguido que los cuadros sean observados y valorados para siempre jamás.

Observar sus obras es un buen ejercicio para la búsqueda e investigación del significado de su creación, un hecho apasionante y ejercitante y que siempre acaba estando en manos del público. Por suerte es un legado que podrán seguir disfrutando los amantes del arte. Sabemos que veremos alguna obra suya y al día siguiente otra o dentro de unos años otra u otras, así que podemos decir en nuestro interior: “Hasta otra, Tàpies / A reveure, Tàpies”.

 Visitantes que observan la obra ‘Terròs’, de Antoni Tàpies

Personas haciendo cola mientras otras están escribiendo en los libros de pésame

02 enero 2012

La primera etapa pictórica de Antoni Clavé en la galería Jordi Pascual

Antoni Clavé (Barcelona, 1913 – Saint-Tropez. Francia, 2005), uno de los grandes maestros de la pintura y que también estudió en la Escuela de París como lo hicieron Picasso, Miró o Saura, es el protagonista de la exposición ‘Antoni Clavé. Pinturas’ representada en la galería Jordi Pascual de Barcelona y que consta de una veintena de cuadros. Es un testimonio de la primera etapa del pintor que engloba desde los años 40 a los 60.

Ya desde el principio de su etapa pictórica se puede apreciar un estilo figurativo, aunque en ocasiones realista, donde el color tiene la suficiente fuerza como para dar un significado, y transmitir sentimientos y sensaciones.

Clavé, durante los años 50 desarrolló distintas series sobre reyes, reinas y caballeros, que poco a poco pasaron del terreno figurativo hacia el abstracto. Aún así, en obras como ‘Roi à l’oiseau’ (‘Rey del Pájaro’), del 1957, se puede observar que a partir de la técnica del óleo y el collage sobre tabla consigue una figura poco definida de un rey que mira a un pájaro. Para estos personajes utiliza colores oscuros como el marrón, el gris, el negro y el azul, representados sobre un fondo de color claro –resultado de una mezcla entre blancos y grises–. Aún así, al ver los distintos cuadros de Clavé, uno se percata de su atracción hacia los colores oscuros, que predominan y hasta forman parte de la totalidad de su obra –negros, marrones, azules, verdes y grises–. El toque de alegría lo dan algunos puntos de color rojo, azul, naranja, amarillo o rosa fosforescente, que forman manchas que se transforman en ‘toques artísticos’ muy bien encontrados y característicos en Clavé.

En esa época también pasó a marcar con fuerza los trazos de las caras de los distintos personajes, aunque con el tiempo, en muchas ocasiones, prefirió no dar tan protagonismo sino más bien, realizar rostros desdibujados. Un claro ejemplo es ‘Bailarines’ (1945) donde lo importante es la figura, en conjunto, de los bailarines y la posición en que se encuentran. Más tarde, hacia los 60, Clavé se vio influenciado por los clásicos y el barroco, reflejando una temática en la que se observa un caballero con la mano en el pecho, estableciéndose como un referente suyo y que fue apareciendo en distintas creaciones del artista, como en la obra ‘La main’ (‘La mano’), hecha en 1964, en la que hay una persona con un vestido negro y un rostro muy desdibujado en el que destaca una mano descansando en su pecho, una mano que además resalta por sus grandes dimensiones. Éstas y las demás obras se pueden apreciar hasta el 15 de febrero en la Jordi Pascual, situada en la zona de mayor concentración de galerías de la ciudad Condal.



‘Roi à l’oiseau’, de Antoni Clavé. Imágenes cedidas por la galería Jordi Pascual

10 diciembre 2011

El reflejo de la sociedad de principios de siglo XX interpretada por Junceda

La Sala Rovira presenta la obra gráfica del dibujante Joan Garcia-Junceda (Barcelona, 1881  - Blanes, 1948), ilustraciones que formaron parte de publicaciones como el ‘Cu-cut!’, ‘En Patufet’, ‘Pelele’, ‘Virolet’ y ‘Esquitx’. Fueron el reflejo de la realidad cotidiana de principios del siglo XX con sus variadas formas de vivir, transmitidas a partir de un duro trabajo de escenificación e ilustración de situaciones diversas, que con el tiempo algunas de ellas se han convertido en históricas.

Su estilo expresivo fruto de una gran habilidad técnica iba en varias ocasiones asociado al humor y al romanticismo. Estas ilustraciones originales fueron compartidas por personas de distintas condiciones sociales. Viñetas muy bien logradas que producían una admiración y sonrisa en un fiel y extenso público formado por pequeños y mayores.

La mayoría de su obra gráfica es en blanco y negro, aunque también apostó por el color en publicaciones como las que se pueden observar en la exposición y pertenecientes al ‘Virolet’. En esta sala no pueden faltar distintos dibujos de ‘Pàgines viscudes’ (‘Páginas vividas’) de la revista ‘En Patufet’, que iban cogidos de la mano del texto de Josep Maria Folch Torres, director de este semanario de gran tirada que consiguió la consolidación, recuperación y auge del catalán. En esta muestra tampoco pueden faltar ilustraciones de la famosa Auca de Montserrat.

Los dibujos de Junceda, intérprete de la sociedad de principios del siglo XX, se pueden apreciar en la mencionada galería, hasta el 10 de enero.



Imágenes cedidas por la Sala Rovira

06 diciembre 2011

La Sala Vinçon acoge una gran variedad de obras a un precio económico

La Galería Safia de Barcelona ha organizado un año más una exposición al alcance de prácticamente todos los bolsillos. Consiste en una colectiva expuesta en la Sala Vinçon, situada en el Paseo de Gracia, que cuenta con una cincuentena de artistas, la mayoría pintores, algunos escultores y dos fotógrafos. La gran variedad de obras recogidas bajo el lema ‘Hipermerc’Art’, pone de manifiesto un encuentro del arte de calidad con el público en general sin el impedimento económico –hay obras a partir de 59 euros–. Además, es un autoservicio donde el público puede recoger las obras que se encuentran agrupadas por artistas junto al curriculum correspondiente, como si se tratara de un hipermercado.

Esta 28ª edición ofrece una gran variedad de estilos y producciones de distintas medidas de pequeño de formato. Cada artista tiene 60 obras en la muestra. La exposición recoge paisajes figurativos de Àngel Asensio; el fabuloso mundo imaginario de Jordi Pintó; el abstracto de Saskia Siebe; los colores intensos y la influencia de los viajes a África y Asia de Anna Agustí Hontangas; el cubismo y diversidad de colores de Miquel Paton; el constructivismo y también cubismo del francés Jean-Marc Hild, el cual expone por primera vez en Barcelona y trata temas como la música, la naturaleza, la mujer y la arquitectura –como la torre Agbar y el Hotel Vela– con un fondo realizado con cera aplicado a la técnica de collage y acrílico sobre papel.

La Galería Safia realiza cada año por estas fechas ‘Hipermerc’Art’, como una singular manera de promocionar a varios artistas. La gran pluralidad de estilos y obras se podrán observar hasta el próximo día 7 de enero.


Imagen cedida por la Galería Safia



Imagen de la obra ‘Vissi d’amore, vissi d’arte’ de Jean-Marc Hild, cedida por el mismo artista

14 noviembre 2011

Piezas de museo en la galería Artur Ramon Art

‘La edad de oro de la pintura catalana (1885 – 1930)’ es un periodo que abarca el modernismo y el novecentismo, épocas en las que coincidieron artistas catalanes excelentes. Con esta denominación se ha bautizado la exposición de la galería Artur Ramon Art formada por una veintena de obras que podrían encajar en un museo, elegidas de forma muy rigurosa y dando preferencia a la calidad de pintores: Ricard Canals (Barcelona 1876 – 1931), Ramon Casas (Barcelona 1866 – 1932), Joaquim Mir (Barcelona 1873 – 1940), Isidre Nonell (Barcelona 1872 – 1911), Ricard Urgell (Barcelona 1873 – 1924), Dionís Baixeras (Barcelona 1862 – 1943) y Ramon Pichot (Barcelona, 1871 – París, 1925), entre otros.

La pieza más antigua, que abre la exposición es ‘Barca, pescadores y niños en la playa de Barcelona’ (1885) de Dionís Baixeras. Representa un paisaje de la vida marinera, que él conoce muy bien, ya que sus abuelos paternos eran tejedores de velas. Pinta a unas niñas que juegan mientras su padre, pescador, repara la barca, su más valorada herramienta de trabajo. Al fondo del cuadro se puede observar otra embarcación con otro pescador. De este modo, el artista quiere mostrar cómo es el día a día de los pescadores. En la muestra se encuentran agrupadas distintas marinas, entre ellas: ‘Tres barcas en la playa’ de Modest Urgell (Barcelona, 1839 – 1919), ‘Cadaqués’ de Segundo Matilla (Madrid 1862- Teià 1937) y ‘Port Lligat’ de Eliseu Meifrèn (Barcelona 1859 – 1940).

Una creación también muy destacada es ‘La cría’ de Ricard Canals, que estuvo en manos de un coleccionista durante casi 80 años, hasta que la adquirió la galería. Este fabuloso cuadro refleja la Barcelona de 1896, con tonos de luz ocre que consigue seguir la silueta de las figuras centrales dorando su pelo. Además, cabe destacar la utilización de un color naranja muy vivo, casi fluorescente, por parte del artista, en la naranja de la niña situada en el centro de la creación. Canals era miembro de la ‘Colla del Safrà’ (Grupo del Azafrán), llamada así porqué en sus obras predominaba el color ocre o azafrán; en este grupo se encontraban Nonell, Mir, Vallmitjana, Adrià Gual y Ramon Pichot. Todos ellos representaban a personajes marginales que destacaban con la luz del sol.

Otra anécdota de la exposición es la pintura de Josep Cusachs (Montpeller, 1851 – Barcelona, 1908), ‘Genet’. En el proceso de limpieza de esta obra, la galería descubrió una dedicatoria que se había escondido en la que se leía: “A mi (…) amigo Pedro Llibre”, signado y datado en 1893. 

Destacable es ver la composición de una pintura incorporando otro cuadro, como sucede en: ‘Esperando’, de Ricard Urgell, y ‘Retrato de un pintor en su estudio’, de Joan Bauzà. Ramon Casas también representa un utensilio del pintor, los bastidores estucados que hacen de fondo en el cuadro ‘Busto de mujer’. Éstas y las demás obras, la mayoría de carácter impresionista, que son el espejo de la sociedad de aquella época, se pueden observar hasta el próximo 7 de enero.


 ‘Barca, pescadores y niños en la playa de Barcelona’, de Dionís Baixeras (imagen cedida por la galería Artur Ramon Art)

‘La cría’ de Ricard Canals (imagen cedida por la galería Artur Ramon Art)

10 noviembre 2011

Vanguardias del Siglo XX en la Galería Manuel Barbié

Obras de vanguardistas destacados como Picasso, Fernand Léger, Juan Gris, Gustav Klimt, Joaquim Torres-Garcia, Alexander Calder y Constantin Brancusi han sido reunidas en la Galería Manuel Barbié bajo el título ‘Afinidades Selectivas’. Coincide con la inauguración de una nueva etapa de la galería, establecida de nuevo en su antigua ubicación de la calle Consell de Cent de Barcelona.

La muestra consta de una gran colección que hace un recorrido por el arte del siglo XX, empezando por el cubismo de Juan Gris, María Blanchard y Amédée Ozenfant; siguiendo con el choque del mundo moderno y maquinista, Jean Metzinger, Albert Gleizes; el redescubrimiento de la sensualidad de Pablo Picasso, Gustav Klimt, Pablo Gargallo y Julio González; la abstracción geométrica y cromática de Joaquim Torres-Garcia, Alexander Calder, Fernand Léger o Alexandra Exter; el arte matérico de Antoni Tàpies y Constantin Brancusi; el arte povera de Tàpies y Eduardo Chillida; abstracciones con Manuel Rivera; y la investigación sobre el espacio y el volumen por parte de Vladimir Lebedev, Robert Delaunay y Jean Arp.

El título de la exposición surge de la novela de J.W. Goethe , ‘Las afinidades selectivas’, que 1922 el ensayista alemán Walter Benjamin dedicó un artículo a analizar las ideas sobre el arte y la creación, que contiene dicho libro. En su escrito, Benjamin expuso una serie de ideas sobre el arte y el lenguaje que en buena parte se pueden aplicar al arte del siglo XX. El arte de aquél siglo se secularizó, perdió el carácter sagrado que tenía en otras épocas, pero al mismo tiempo, se convirtió en la morada de un saber oculto, de un misterio trascendente.

Desde la perspectiva de la novela de Goethe, el concepto de afinidad selectiva remite a la atracción imperativa y misteriosa que empuja a las personas a unirse. Lo mismo pasa con las obras de arte que establecen vínculos subterráneos, por razones formales o por una necesidad interior del artista. Siguiendo esta idea, las obras se estructuran en grupos de dos o tres piezas, alrededor de una sensibilidad o de un estado de ánimo, más allá del estilo o del movimiento. La mirada obsesiva de Klimt, en un dibujo de 1917, aporta un punto de encuentro con la voluptuosidad y la intimidad de una escultura de Gargallo que consiste en una mujer desnuda que se mira en el espejo (1934). Los planes sesgados de un estable Calder, de 1962, establecen una correspondencia con una composición constructivista de Alexandra Exter, una de las grandes figuras de la vanguardia rusa, de los años 20-21. Una extraordinaria escultura de Brancusi, ‘Vis sans Fins de Pressoir’ (1922) aparece junto a una pintura de Antoni Tàpies, de 1964, con una letra T invertida. En ambos casos la materia transmite una idea de ascensión y de trascendencia. Las obras de estos vanguardistas estarán expuestas hasta el próximo 17 de diciembre.


‘Paysage’ (1929), de Fernand Léger. Fuente: Galería Manuel Barbié

 ‘Bol et compotier’ (1925), de Juan Gris. Fuente: Galería Manuel Barbié

28 octubre 2011

‘Olga de Sandoval Sarrias’ aprovecha ‘La taula és art’ para mostrar pinturas de primer nivel

‘La taula és art’ (‘La mesa es arte’) es una actividad organizada por la Asociación para el estudio del mueble, ubicada en Barcelona, y que pretende organizar una ruta por distintos escaparates de tiendas de arte de Barcelona –anticuarios, galerías y libreros, entre otros–. El tema principal, como bien dice su lema: ‘la mesa es arte’, así que los aparadores deberán de tener una estrecha relación con la mesa. Para la ocasión se hacen distintas visitas guiadas, conferencias y un concurso donde se valorará la creatividad de las tiendas. De este modo, el ciudadano puede votar, a través de la página web de la asociación, la tienda que más le llame la atención y le guste.

El año pasado ganó la votación popular Olga de Sandoval Sarrias Antiguitats, así que este año requiere también una visita para ver si su originalidad y creatividad es tan excelente.

Nada mas llegar observamos en uno de sus escaparates distintos juegos del siglo XIX como por ejemplo unas fichas de un antiguo casino de Madrid, un domino cubano y la peregila, encima del tapete de una mesa de juegos. En el otro aparador se representa el estudio de un pintor, con los pinceles, frutas como modelo a pintar, una paleta que perteneció a Rafael Durancamps y un cuadro de Ramon Casas, entre otros detalles. Escaparates con buen gusto que atraen la mirada de los transeúntes o visitantes. Esta actividad de ‘La taula és art’ durará hasta el 1 de diciembre.

Pinturas inéditas
Lo visto en el exterior ya nos hace suponer que el interior no nos decepcionará, pues aprovechando la ocasión, este anticuario ha querido inaugurar un cambio de exposición dando la bienvenida a piezas inéditas.

Con tan sólo cruzar el umbral de la puerta enseguida nos sorprende gratamente las piezas de joyería, porcelana, vidrio, cerámica, tallas de madera, pintura,..., que cuidadosamente bien ordenadas se nos aparecen a la vista. La cantidad de pintura expuesta nos llama de nuevo la atención y fijándonos detenidamente observamos una selección de pintura catalana de primer nivel, de artistas tan reconocidos como Ramon Casas, Segundo Matilla, Durancamps, Emili Grau, Mir, Opisso, Dionís Baixeras, Albert Ràfols y Roman Ribera, entre otros de los grandes. Esto es algo muy inusual en un anticuario. Visitarlo detenidamente es como encontrarnos en un exposición en la que se visualiza la historia de la pintura catalana de finales del S.XIX hasta mediados del S.XX.

La gran mayoría son obras de pequeño formato que han sido muy bien escogidas y excelentemente presentadas. Vale la pena visitar la seguramente irrepetible coincidencia en la misma sala de tan excelentes artistas catalanes.



25 octubre 2011

El mundo fantástico de Jordi Pintó

Un mundo fantástico lleno de imaginación, ironía, ilusión, e incluso, humor. De este universo forman parte la treintena de obras de Jordi Pintó (Cardona, 1968) que se han presentado en una exposición que lleva por título ‘De colores’ y que fue inaugurada el pasado viernes en ‘La Galeria’ de Sant Cugat.

En el trabajo del artista instalado hace años en Barcelona, se puede apreciar una gran variedad cromática, aunque también cabe destacar que hay cuadros en los cuales predomina un solo color como en ‘Ciudad dorada’, ‘Crepúsculo’, ‘Paraíso azul’ y ‘Qué verde era mi valle’ donde el paisaje urbano es el protagonista.

El pintor ha ido sintetizando la realidad hasta llegar a algo simbólico. “Llego a una realidad a partir de otra”, ha explicado el artista que ama tanto su profesión que no puede separar su vida personal de la familiar. “Cuando voy por la calle y veo un coche, por ejemplo, me imagino unos trazos simples para plasmarlo”, ha añadido el artista. Su obra provoca una sonrisa, por la simpatía que transmite en las formas de las figuras y los paisajes, y por el color utilizado, que aplica a modo de intuición. Convierte la pintura en mágica. Aún así, tiene influencias del constructivismo, el fauvismo, el estructuralismo, la pintura metafísica, el cubismo y el naif. De la combinación de un estilo y otro surge su creación. Además, ha dicho que a veces observa cuadros de otros artistas  para representarlos a su manera. Otra forma de aprender y buscar inspiración, tan necesaria para representar en su mundo.

Cuando uno ve la creación que sale expulsada de su imaginario se queda atento, con una sonrisa, y al ver otra vez esa misma obra u otros cuadros del artista, el espectador se acaba sumergiendo en su mundo y sintiéndose muy cómodo, atraído por los lugares urbanos con formas extrañas, los cocineros chistosos y adorando los paraísos de colores. La exposición, muy recomendada, se puede apreciar hasta finales de noviembre.

‘Cambio climático’, de Jordi Pintó



20 octubre 2011

Las reflexiones de Pietro Ruffo

Nos encontramos en una situación de constante transformación donde la gente anhela la libertad y ha decidido transmitir su deseo a partir de revoluciones como en Líbia, o manifestaciones más pacíficas, como se han podido observar en otros países. Es un momento histórico y el artista licenciado en arquitectura, Pietro Ruffo (Roma, 1978) es muy consciente de ello. Le preocupa y lo quiere transmitir a su público. La galería Tatiana Kourochkina de Barcelona quiere hacer llegar el mensaje de preocupación de Ruffo a través de una exposición que se inaugura este jueves y que lleva por título ‘Non siamo ancora stati salvati’ (‘Aún no hemos sido salvados’). Esta muestra reflexiona sobre la libertad, el poder y la ocupación política del espacio.

En los dibujos de gran formato que pertenecen a la serie ‘Sin Título’ (2010-2011) se puede apreciar una multitud de libélulas de papel, incrustadas sobre la superficie, como símbolo de libertad y a la vez delicadeza rendidas a una breve existencia.

Con ‘Flags’ (2010-2011) representa una serie de banderas dibujadas sobre distintos territorios. El artista, con este gesto de “contaminación” alcanzada en distintas zonas, pone en cuestión la construcción de la identidad colectiva y las fronteras geopolíticas.

Además de estas obras, el italiano inspirado en lo que se podría denominar “primavera árabe”, según la galería, ha realizado una instalación llamada ‘Liberty House’ (2011). Consiste en un dibujo de un bosque en el que el espectador se ve sumergido, sobre las paredes del interior de la casa. En una de estas se puede leer un pensamiento del poeta libanés Khalil Gibran: “Y, si es un déspota el que queréis destronar, ved primero que su trono, erigido dentro de vosotros, sea destruido”. Esta exposición, que nos enseña un hecho tan actual como es la persecución de la libertad hacia un mundo cambiante y la duda generalizada del pueblo hacia su poder, se podrá observar hasta el próximo 10 de enero.


‘Flag of Lebanon’, de Pietro Ruffo. Fuente: TK Galería d’Art

18 octubre 2011

La amplitud de miras de Àlex de Fluvià

“La gran obra, la perfecta, es imposible”. Así de claro y rotundo ha sido el artista Àlex de Fluvià. En la exposición ‘The Big Picture’ (‘Amplitud de Miras’) representada en la Galería Fidel Balaguer de Barcelona, se pueden observar obras que muestran caos, acumulación de información, de experiencias y vivencias, además de modelos culturales que se encuentran establecidos en la memoria colectiva, como en la obra ‘Free World SMS’ (Mundo Libre SMS) relacionada con todos los acontecimientos que han sucedido este año en el mundo árabe.

En sus últimas creaciones se puede observar un cambio en su estilo. El artista ha querido reconstruir, fusionar todos los elementos –dibujo, fotografía, collage, lápiz....– que tenía en sus obras, para formar un conjunto de una manera nueva.

Según el artista, en su obra aparecen ideas como “la repetición (como pereza), la acumulación (como colección), la superposición (como experiencia), el graffiti (como marca)”. En dos de sus cuadros, llamadas ‘Dualidades’, se muestran dos elementos opuestos, dos colores en una misma obra –rojo y negro–, en una parte dibujo y en la otra foto. Y en ‘The resistance 2011 (middle Eastern interior)’ aparece la dualidad entre el hombre y la mujer, aunque en el lienzo se representa exclusivamente la figura femenina. “Significa la resistencia de su cultura y de ella como mujer en el mundo árabe”, explicita de Fluvià.

La enfermedad que sufrió el artista se ve reflejada en ’17 formas de resistencia’ formado por 17 cuadros que son su grito de esperanza y muestran una continuidad. De todos modos, con esta exposición se quiere “buscar la obra definitiva –imposible– y realiza un juego con el título de la muestra en inglés, haciendo referencia a la amplitud de miras, al aproximarme a nuevas formas de entender la obra” que podrán ser descubiertas hasta el próximo 5 de noviembre.


 ‘Free World SMS 2011’, d’Àlex de Fluvià


14 octubre 2011

Humor y crítica en las obras de Carmelo Hernando

Carmelo Hernando (Haro, La Rioja, 1954) reconoce que está influenciado por el recientemente fallecido, Richard Hamilton, uno de los pioneros del Pop Art. Donde más se percibe es en obras como las que forman parte de la serie ‘Pessigoyas’, que forma parte de la exposición ‘Òrbita solar número 57’ de la Galería Contrast, situada en la ciudad de Barcelona.
En ‘Pessigoyas’ –que es un juego de palabras, viene de ‘Pessigolles’ (‘Cosquillas’) y de Goya, al cual le quiere dedicar los cuadros–, el artista explica su visión del mundo. Aparecen personajes como Ferran VII de España vestido de etarra y la duquesa de Alba de superheroína catalanista. De este modo, aporta sentido del humor.

La técnica empleada en sus óleos es obsesiva, busca la perfección pintando con una lupa y unos pinceles muy finos, cada cm² tarda hora u hora y media. Es fascinante. Hernando  reflexiona y con su temática hace una crítica a modo personal. Sus escenas son surrealistas con el fin de transmitir un mensaje con humor, que forma parte de su realidad.

A partir de la serie ‘Espanes’, Hernando explica la historia de España; en ‘Animaloas’ humaniza a los animales; en ‘Cerebrísima trinidad’ cambia un poco la historia y está enfocada hacia el ser humano; en ‘Queridos muertos’ pinta lápidas antiguas, y dentro personajes de la historia del dibujo, la ciencia, música y cinema, que son sus referentes; la serie ‘Sexto Milenio’ está compuesta por seis obras que son como un código de barras, sucesos que dejan rastro. Se habla de la historia de occidente y va del pasado hacia el futuro. Hace referencia a: el barroco, Darwin, el manuscrito más antiguo, `La danza’ de Henri Matisse, la tendencia a idolatrar o sacrificar ciertos aspectos de la vida, y la idea de que la cultura llegará a un ambiente espiritual.

Retrata el siglo XXI, “conforme este avanza focalizo nuestra casa común iconográfica, la cual está llena de pequeñas deformaciones tecnológicas”, afirma Carmelo Hernando. Una crítica interesante sobre la sociedad, que se da a conocer hasta el próximo 5 de noviembre.


10 octubre 2011

Pintura catalana de finales del XIX y principios del XX en la Anna Ruíz Galeria d’Art

Artistas con renombre de finales del siglo XIX y principios del XX, los podemos encontrar en la Anna Ruíz Galeria d’Art de Barcelona. Los protagonistas de esta exposición son Josep Tapiró, Ramon Sanvisens, Josep de Togores, Carlos Nadal y Francesc Gimeno.

Josep Tapiró (Reus, 1838 – Tánger, 1913) hizo autenticas obras, que reflejaban la vida del Magreb. Visitó por primera vez Tánger, y empezó a pintar a gente de aquella ciudad en sus cuadros. Le atrajo tanto la cultura magrebí que en 1876 decidió instalar su estudio en Tánger y vivir allí hasta el fin de sus días. En ‘El encantador de serpientes’ se puede observar a dos tangerinos en medio de la calle, uno que llama a una puerta y el otro que está esperando atentamente. Mientras, las serpientes están sueltas, ya que el cesto está tumbado en el suelo como si alguien lo hubiera tirado. Los edificios, con sus ventanas y puertas delatan que se trata de una escena pintada en un país árabe. Un cuadro fascinante. De Tapiró también hay expuestas otras acuarelas sobre papel: una ‘chica vestida de gala’ y el ‘Retrato de moro’ donde refleja la vejez.

Josep de Togores (Cerdanyola del Vallès, 1893 – Barcelona, 1970) estuvo marcado por distintos estilos, pero un ejemplo de su etapa impresionista es la obra expuesta ‘Oliviers’, donde se observan grandes oliveras que dan la bienvenida antes de llegar al pueblo que descansa tranquilo en medio de la naturaleza. No se observan los detalles, aunque el público puede percibir lo que quiere transmitir el pintor.

Un paisaje con más colorido y movimiento es el de Carlos Nadal (París, 1917 – Barcelona, 1998) en ‘Saint Tropez’. Se muestra la zona costera, el mar revuelto y como es común en sus obras, aparece un tiovivo y todo el borde del dibujo marcado con una línea gruesa.

De Ramon Sanvisens (Barcelona, 1917 – Barcelona 1987) se puede observar su expresionismo, en el cuadro ‘La chica’ que se encuentra sentada, pensativa, mirando una planta que tiene delante. Los colores de la obra son llamativos: amarillo, rojo, naranja y azul claro, entre otros. También pintó con este estilo un ‘Autorretrato’ que aparece en la muestra. Este pintor se sentía atraído por los paisajes. Un ejemplo de ello es el llamado ‘paisaje’, de un pueblo rústico, presidido por el campanario de la iglesia, con una vista paradisíaca hacia los montes.

Un árbol es el protagonista en la obra ‘El Pino viejo’ de Francesc Gimeno (Tortosa, 1858 – Barcelona, 1927), muy alto y majestuoso.

Todos estos artistas tienen en común que han nacido en Cataluña, excepto Nadal que nació en París aunque su familia era de Barcelona –aún así, de pequeño volvió a la capital catalana–. Pintores de obras con distintos estilos, visita recomendada.



07 octubre 2011

El buen manejo de pincel de los realistas Carlos Morago y Jorge Gallego

La Sala Parés (Barcelona) ha organizado dos exposiciones. En el espacio 1 se pueden encontrar obras de Carlos Morago (Madrid, 1954), y en el segundo espacio, de Jorge Gallego (Montellano, Sevilla, 1980). Ambos son artistas realistas que muestran minuciosidad y un buen manejo con el pincel. Morago muestra la belleza de la naturaleza, los edificios –exteriores e interiores– y Jorge Gallego no sólo quiere mostrar esa natura sino que hace una crítica sobre ella.
Morago es un pintor que tiene un trayecto muy sólido en España, Estados Unidos, Inglaterra y Alemania. En sus obras se puede apreciar la luz y las sombras. Trabaja “a partir de fragmentos de la realidad que le interesa por la luz que tienen y con espíritu de una cierta intimidad”, como ha explicado el director de la Sala Parés, Joan Anton Maragall. Pinta edificios y paisajes de distintos lugares de España, de la Costa Brava o de Barcelona, como ‘Panorámica’, que se trata de una excelente visión de la capital condal desde un balcón del MNAC (Museu Nacional d’Art de Catalunya). Además retoma los temas de interiores, como ‘Puerta abierta’ y ‘Contraluz’ en una habitación; los “Jardines de Santa Clotilde” enamoran al artista, que realiza diversos cuadros plasmando el verde de los árboles y arbustos, y los caminos por estos lugares que parecen inmensos. En su pintura no hay personajes humanos pero el espíritu humano está presente a través de la mirada del pintor que convierte la realidad fría en un tema casi poético.

El joven Jorge Gallego, considerado un valor emergente dentro de los artistas españoles de su generación, es la primera vez que expone en Barcelona. La muestra se trata de una serie de paisajes y espacios vacíos de Andalucía, que da un juego con la luz y las sombras muy bien encontrado. El tema principal es la intervención del hombre en la naturaleza. Acción humana que él describe, a menudo, como destructora. Y le da un valor que hace tiempo que se perdió. Hay un elemento crítico muy visible en el cuadro ‘Bienvenida al mundo’, donde aparece un bebé desnudo durmiendo sobre basura como si éste hubiera nacido en un mal momento o lugar inesperado. El abandono se refleja en la mayoría de pinturas. Se puede observar el mal estado de los edificios que aparecen en ‘Paisaje oculto’, ‘Retrato de tiempo’ y ‘Retrato de tiempo II’. Aunque Gallego, que tiene alguna influencia del gran artista Antonio López García –que impartió la Cátedra Francisco de Goya de Caja Ávila que estudió el joven, en 2009–, también quiere mostrar la otra cara de la moneda, la calma y la serenidad en ‘Paisaje ordenado’. Ambas exposiciones se pueden visitar hasta el 25 de octubre.


‘Panorámica’, de Carlos Morago

‘Bienvenida al mundo’, de Jorge Gallego

06 octubre 2011

Kinji Hoshino nos muestra sus obras oníricas

La galería Aragón 232 apuesta por la pintura oriental. El protagonista de la exposición es Kinji Hoshino (Niigata, Japón, 1947) y sus obras están expuestas en la Galería Aragón 232 hasta el próximo 15 de octubre. Su pintura, que muestra una proximidad hacia lo abstracto, es simbolista y está llena de sentimiento y energía.
Se puede percibir el estilo oriental por los distintos símbolos trazados y que repite en distintas obras. Círculos y puntos que transmiten vida y felicidad, como se muestra en la obra ‘Prosperidad’, llena de gruesos puntos, oscuros por las situaciones complicadas, pero con algún trazo amarillo para añadir alegría y representar la capacidad de expresar esos sentimientos y mostrar unas ideas claras. En ‘Flujo de vida’ se puede observar distintas ideas y caminos, colores que esquivan las grandes redondas, aunque deformadas y oscuras, símbolos de situaciones infelices o incómodas que uno se va encontrando al largo de la vida. Hoshino añade en esta obra dos colores que adquieren una forma rectangular, el verde (situado al extremo superior izquierdo) símbolo de la esperanza que se tiene en algunas ocasiones, y el rojo, que ocupa más espacio (situado al extremo inferior derecho) y que simboliza la sangre, la pena y el padecimiento, aunque quiera huir con fuerza.

El japonés se adentra en los sueños pero intenta aplicar realidad y sentimiento surgido de su experiencia y vivencia. Este mundo onírico donde aparece el miedo, la incertidumbre ante situaciones duras, que interpreta con fantasmas como en ‘Un día’, situación plasmada en un cuadro que tiene un color rojizo de fondo y distintas figuras negras que representan a personas, pero lo que más destaca es un fantasma.

Su obra es directa y práctica, menos rígida que la caligrafía que muestra en los títulos de los cuadros (que están escritos en japonés). Kinji Hoshino, antes de realizar esta exposición en Barcelona, ha expuesto en la Galería Orizuru de Pamplona –del 2 al 16 de septiembre–. Las galerías se han coordinado, para llevar por primera vez a España, los cuadros del artista japonés.


 ‘Prosperidad’, de Kinji Hoshino


05 octubre 2011

Martín Carral expone su geometría espacial en la Galería Trama

Un espacio, representado por la geometría que muestra el movimiento lento de sus objetos, es lo que ha creado Martín Carral (Meruelo, Cantabria, 1959), con distintos trazos y colores muy bien escogidos. En su conjunto, forma un universo con figuras muy creativas, que buscan perfección, encontrar el resultado esperado y la satisfacción, consiguiéndolo a partir de su cálculo, dimensión y profundidad.

La temática de la exposición recuerda la película de Stanley Kubrick, ‘Odisea en el espacio’, donde la geometría en el espacio y la lentitud de los objetos están muy bien plasmados. Carral juega con la luz y las sombras, una forma para que parezca más real.

En ‘Dimensión arquitectónica VII’ (2009) el círculo es el principal protagonista, y un espiral sale de él como si fuera su continuidad hacia la prosperidad. También juega con distintas líneas rectas que le dan una estructura más sólida, más fuerte. En ocasiones, como ‘Centrifuga VII’ (2011), parece que el artista quiera que el público se adentre en el universo, se deje llevar. De una forma tecnológica, como en toda vivencia puede haber un poco de caos, resistencia, y hasta “nerviosismo”. Así, ‘Tensión en el espacio’ (2010) y ‘Tensiones espaciales 2’ (2010) reflejan las disconformidades y desacuerdos, ya sean junto a un grupo grande o junto a uno pequeño. Algunos pasaran desapercibidos pero otros se mostraran firmes con sus ideales y querrán expresarlos. Ante estas situaciones, sólo el más ágil y listo logrará escapar.

La exposición que reúne 17 obras transmite distintos mensajes a partir del canal geométrico. Carral navegará por la Galería Trama hasta el 23 de octubre.



‘Dimensión arquitectónica VII’ (2009), de Martín Carral




03 octubre 2011

La realidad con humor e ironía de Ricard Opisso

Fue uno de los dibujantes y acuarelistas más populares del panorama artístico catalán desde finales del siglo XIX hasta medianos del siglo XX, además de un excelente cronista gráfico de la ciudad de Barcelona. Efectivamente, hablamos de Ricard Opisso (Tarragona, 1880 – Barcelona, 1966), un artista lleno de humor satírico y con una gran base de ironía. Una veintena de sus dibujos, muy bien seleccionados, están expuestos en la galería Art Petritxol de Barcelona hasta el 2 de noviembre.

Hace referencia a actos populares de la sociedad catalana, con una vertiente cómica, acompañada de tranquilidad o caos. En sus dibujos aparecen aglomeraciones de personas que se encuentran en distintas situaciones. La serenidad se puede descubrir en ‘Merienda campestre’, donde hay personas hablando, descansando, cuidando a sus hijos o sirviendo vino. Otro ejemplo, aunque con un poco de desorden es ‘Merienda en el rompeolas’, una tradición que el artista representa con su estilo innato. Transmite las buenas relaciones familiares, la alegría de los más pequeños cuando juegan, el vigilar a los niños, bailar y tocar la guitarra, pintar un cuadro, leer el periódico, pescar o bañarse, todo ello con caras alargadas o esbozando una sonrisa. El desbarajuste de los ‘Domingueros’ está muy bien representado, con un toque de exageración, con la gente que se tira encima del vendedor de garbanzos. También hay un fotógrafo, un señor escuchando un tocadiscos, una madre dando la comida a su bebé, un niño que sigue a un perro y le tira de la cola, éste a la vez está haciendo saltar por los aires la comida de una familia que mira con expectación y enfado. Otros ejemplos son ‘La fiesta mayor’, ‘Plaza de Cataluña’, y un escalofriante, hasta cruel, ‘Dentista del pueblo’.

Una gran multitud, en este caso de animales está figurada en ‘El arca de Noé’, donde los animales están en el exterior a punto de subir al arca. La mayoría se muestran pacientes, con excepción del mono que aprovecha para quitar los parásitos del elefante y del enfrentamiento entre los leones y los leopardos que disputan por hacerse con el ciervo. Mientras, Noé está sentado y leyendo el periódico ‘La Veu de Catalunya’ que trata la situación en Rusia y en Irlanda, y con ironía, se publica un tercer titular que habla sobre ‘la situación en... Xauxa’, un país imaginario donde uno puede vivir sin trabajar.

El escenario del ‘Artista en el estudio’ es uno de los dibujos que representa París en la etapa que estuvo Opisso. Está muy bien logrado, constituyendo un estudio de un pintor. En éste, una mujer da el pecho mientras su marido pinta un cuadro abstracto fumando una pipa. Se percibe que es un lugar frío al ver que el pintor lleva una bufanda, y también se aprecia por los colores oscuros que Opisso ha utilizado. Este estudio que también deja un hueco para tender la ropa, además del té y el vino. Ricard Opisso realizó distintos cuadros sobre su etapa en Francia, y también algunos sobre personas árabes, así que podemos deducir que también hizo algunas estancias en países árabes como muestra el dibujo ‘Árabes’, donde una pareja que hace de testimonio de la pobreza.

Opisso solía frecuentar la taberna de los ‘Quatre Gats’ (‘Cuatro Gatos’) y se reunía con Santiago Rusiñol, Ramon Casas, Miquel Ultrillo y Pablo Ruíz Picasso, entre otros. Realizó varias obras donde aparecían sus amigos, y Art Petritxol quiere acercar un par de ellas al público. Una, ‘Picasso, Ultrillo, Casas y Rusiñol’, y la otra bajo el título ‘P. Romeu, R. Casas y el perrito Zizou’.

La grandeza de Opisso descansa por la gracia que transmite con sus dibujos, mostrando una realidad, muchas veces que la sociedad quiere esconder. Concretamente, en las obras donde hay plasmada una gran multitud de personas, hay todo de hechos simultáneos, está plagado de detalles. Uno se podría estar horas y horas observando atentamente las obras e ir encontrando las distintas acciones de los personajes, con sabor humorístico. La visita de la exposición, inaugurada este jueves, es muy recomendable, ya que dispone de una recopilación de dibujos dignos de admirar.


Museo Opisso de Barcelona
Si tienen más interés en las obras del dibujante catalán, pueden visitar el museo Opisso de Barcelona, situado en el Hotel Astoria, que integra 200 piezas repartidas en las tres salas.


‘Merienda campestre’, de Ricard Opisso

‘El arca de Noé’, de Ricard Opisso

30 septiembre 2011

Los desnudos de Mel Ramos llegan a la Galería Senda

Chicas desnudas con una mirada seductora, una boca abierta lujuriosamente y acompañadas de insinuación, aunque en ocasiones, con cara de sorpresa como si las hubiesen cogido desprevenidas al encontrarse sin ropa. Estas ilustraciones o fotografías femeninas dirigidas a un público masculino reciben el nombre de pin-ups y se engloban dentro del Pop Art. Uno de los artistas referentes en este estilo es Mel Ramos, un californiano nacido en 1935 y que dibuja a las mujeres desnudas, y en muchos casos junto a un producto comercial formando así un conjunto, un equilibrio. Una representación de su producción, realizada entre 1962 y el presente, ha llegado a la Galería Senda situada en la calle Consell de Cent, 337.

El artista era coleccionista de cómics, por eso empezó realizando obras relacionadas con ese género, exaltando a los superhéroes como Batman y Superman. Pero esta faceta se quedó atrás cuando prefirió prestar atención a las mujeres realizando los famosos pin-ups. Ramos ha tenido como musas a ‘celebrities’. Antes de empezar a pintar, dispara “unas 200 fotografías con distintas posiciones, las paso al ordenador y con el programa Photoshop edito las que me gusten, luego las envío al cliente para que escoja”. Al nudismo le añadió la publicidad “porqué me gustaba el diseño gráfico de todo este tipo de marcas”, ha explicado el californiano. Además, es una forma de criticar la sociedad del consumismo y de ofrecer la oportunidad de ver la realidad desde otro punto de vista.  Muestra claramente su opinión sobre la figura femenina, le fascina. Con las mujeres tiene un trato muy educado.

La exposición inaugurada el pasado jueves, bajo el título ‘Mel Ramos. Historia de una seducción’, recoge más de una veintena de obras en papel procedentes, la mayor parte, de la muestra que el Albertina Museum de Viena dedicó a Ramos para commemorar el 75 aniversario del artista y para rendir homenaje a los consiguientes cincuenta años del Pop Art.

Para esta ocasión, ha dibujado tres obras de distintas marcas de bebidas que, dos de ellas, en un guiño al contexto local, publicitan marcas catalanas. En la muestra se puede observar, además, sus mejores obras desde 1962 hasta la actualidad donde se percibe la feminidad de mujeres anónimas y actrices de Hollywood como Liv Tyler o Michelle Pfeiffer. Su técnica está basada en acuarela, grafito y lápices de color sobre papel, esmalte sobre acero –más bien utilizados para desnudos que van acompañados de publicidad–, y óleo sobre tela como el espectacular ‘Unfinished Painting #7’ (‘Pintura Inacabada #7’) de gran dimensión y valorado en 200.000 euros. En este cuadro aparece un dibujo de una mujer dónde el color toma lugar sólo en su rostro y parte de una planta como si al artista no le haya interesado terminar la obra. La mujer hace un gesto de ponerse la mano en la parte de arriba del pecho como si quisiera dar alguna explicación, hablar de algo que le afecta. Así es el estilo de Ramos: dibujar una mujer y colorear sólo la cara y parte del pecho, o pintar toda la obra a color, o sólo presentar un dibujo en grafito. Destacar está en manos del artista, descubrir, en las del público. El tiempo para conocer la obra de este gran artista del Pop Art terminará el 12 de noviembre.


‘Unfinished Painting #7’ (1993), de Mel Ramos

26 septiembre 2011

La arquitectura y el humanismo desde el punto de vista de Virginia Lasheras

Virginia Lasheras (Almería, 1946 – Madrid, 2000) pintó unas obras muy potentes y a la vez violentas, que despiertan un sentimiento de búsqueda. La lírica pictórica, que promueve sus vivencias y creencias en lo más íntimo, es constante, tal y como se puede apreciar en la exposición inaugurada recientemente en la Sala Dalmau de Barcelona. Muestra un humanismo y muy a menudo se pregunta el por qué del Hombre y del Universo. La artista estuvo enferma de cáncer, que fue lo que terminó con su camino, pero antes que padeciera esta enfermedad ya hizo bastante alusión a la vida y a la muerte, algo muy curioso.
Entró de lleno en el mundo de la arquitectura, ya que lo admiraba. Tenía muchos amigos arquitectos y le apasionaban las construcciones. Lasheras era muy femenina aunque sus cuadros son masculinos, marcados, con estructuras arquitectónicas. Renovó el mundo de la figuración. Además realizó obras de grandes dimensiones como el óleo sobre tela ‘La que sabe’ de 160 x 250 cm (aunque hizo cuadros más grandes aún) donde se muestra la figura de un hombre con una construcción en su interior, un laberinto que provoca falta de esperanza, y en su izquierda hay conos alargados. Encima, el número 2.000 en cifras romanas: MM. El fondo está pintado con franjas verticales de color mayoritariamente gris-verde, naranja o granate.

En ‘El arquitecto de plata’ se puede ver un arquitecto de perfil observando su construcción. Se queda pensativo ante su creación. El personaje está pintado con un color blanco y su alrededor, de color amarillo, simboliza que ha tenido inspiración, iluminación. Los trazos de la artista son gruesos como si quisiera remarcar su energía. Ésta la necesitarán el hombre de granate y la mujer de blanco que aparecen en ‘Pareja con zigurat’ para subir las escalas de las cuales está formada la pirámide y que les llevaran a lo más alto, a la satisfacción.

Lasheras se muestra escéptica en ‘Nothing’. El mensaje con letras de un color amarillo claro, asociado a la parte intelectual de la mente, es: “Nothing is true, nothing is false”, destacando la palabra ‘nothing’ (‘nada’) para ser utilizado para ambas palabras –‘true’ (‘verdad’) y ‘false’ (‘falso’). De este modo, la autora dice que “Nada es verdad, nada es falso” y en medio del cuadro, por debajo de “Nothing” y encima de las demás palabras, aparecen dos hexágonos, uno encima del otro pero que no terminan de encajar, como si la verdad y la falsedad tuvieran muchas versiones y nunca terminaran de corresponderse. El fondo está compuesto por una mezcla entre amarillo, marrón y granate.

En la muestra también hay expuestas tres esculturas sobre distintos personajes. Para poder acercarse a las construcciones, laberintos, y reflexiones de Lasheras, valoradas desde los 400 euros hasta los 14.000, pueden visitar la asombrosa exposición hasta el próximo 30 de octubre.


‘El arquitecto de plata’ (50x70cm). Técnica mixta sobre cartón

31 julio 2011

JUAN GENOVÉS Y CARLOS NADAL EN LA 'MAYORAL GALERIA D'ART'

La multitud de personas de Genovés y los espacios de Nadal en la ‘Mayoral Galeria d’Art’

La ‘Mayoral Galeria d’Art’ (Barcelona) expone una selección de ocho obras del artista que trata la multitud de personas, Juan Genovés (1930, Valencia), y quince del pintor de interiores y lugares urbanos, Carlos Nadal (1917, París – 1998, Barcelona).

Genovés refleja los encuentros y desencuentros, personas que se topan o se alejan de un punto en un espacio donde lo importante son los humanos representados en forma de mancha. En ‘Emplazamiento’ (2005) se aprecia a cuatro agrupaciones de personas, a la vez un poco dispersas, que van hacia un mismo punto, buscan un encuentro. Es como si fueran hacia allí para compartir algo, para reunirse pero están separadas por líneas que recuerda a fronteras que impiden la unión. Donde sí que siguen todos una misma dirección y sentido es en ‘Recuadro’ (2007). El movimiento es evidente, algunas personas van más avanzadas que otras, los de delante parecen los guías o líderes y van en la misma dirección que unos chorreos amarillos que transitan por el suelo granate. A medida que los humanos recorren el camino, más difuso está el amarillo, como si la mancha estuviera en el lugar de donde proceden estos.

Nadal se encarga de plasmar distintos edificios y lugares, ya sea un teatro, un circo, un café un interior de una casa, un paisaje urbano o un puerto. El artista contempla con una mirada distinta, muestra su propia escenificación aunque muy bien planificada. A través de su pintura figurativa, transmite alegría y felicidad, viendo sus obras parece que el tiempo tiene que pasar más rápido, como si nos transmitiera el mensaje que vivamos intensamente, lo mejor posible, como se puede observar en ‘Fête nautique’ (‘Festival náutico’). En este cuadro parece que las olas van a un ritmo escalofriante, moviendo los veleros que se encuentran cerca del puerto. Parece que sea una competición, ya que se puede observar a muchas embarcaciones con banderas de distintos países. La representación de las nacionalidades también se proyecta en ‘El círco Tívoli’ (1980) celebrado al aire libre y los personajes parecen que sean del mundo del espectáculo andando por la zona como si fueran preparando el entretenimiento. Aparece un café, una terraza y distintos escenarios con el mar de fondo. Es invierno y el día está nublado.
Las pinturas de estos artistas con estilos y enfoques tan diferentes, pero con indudable encanto, se pueden visitar hasta septiembre.

 
‘Emplazamiento’, de Juan Genovés

‘Fête nautique’, de Carlos Nadal

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